Domingo, 4 de octubre de 2026
Hay domingos que invitan a desconectar.
Y luego están los domingos en los que conviene mirar un poco más allá de la taza de café, porque mientras nosotros desayunamos, el mundo sigue haciendo de las suyas.
En Málaga tenemos hoy una tregua meteorológica. Después de muchos días de sol y calor, hoy amanecemos con un cielo cubierto y una probabilidad de lluvia de un 55%. Pero si llega, será solo para saludar, apenas 5 mm por metro cuadrado. No como lo que jarrea en la cuesta del Mediterráneo oriental.
En los mercados financieros, a pesar de las subidas, la tormenta va por dentro.
Y hay varios asuntos que merece la pena tener en el radar.

La vivienda vuelve a ser protagonista
La política española nos deja una de esas situaciones que parecen diseñadas para que nadie termine de entender nada.
El Congreso rechazó el pasado viernes, 2 de octubre, los reales decretos-ley 26/2026 y 27/2026 relacionados con medidas de vivienda.
Más allá de la batalla política, el asunto tiene una consecuencia muy sencilla: la vivienda sigue siendo uno de los grandes problemas económicos y sociales de España.
Y cuando un problema afecta al precio de la vivienda, al alquiler, al ahorro y a la capacidad de las familias para llegar a fin de mes, deja de ser exclusivamente político.
Se convierte en económico. Y social. Y reivindicativo.
Ucrania, Rusia y una palabra que vuelve a mandar: energía
Mientras Europa continúa mirando hacia el Este, la guerra entre Rusia y Ucrania sigue teniendo una consecuencia especialmente incómoda para los mercados: la energía.
El petróleo y el gas no necesitan aparecer todos los días en los titulares para seguir condicionando inflación, costes empresariales y capacidad de consumo.
El Brent se mueve alrededor de los 102 dólares por barril, un nivel suficientemente elevado como para que convenga prestarle atención.
Porque el petróleo tiene esa curiosa capacidad de aparecer en nuestra vida aunque no compremos un solo barril.
Está en el transporte.
Está en la industria.
Está en la electricidad y en numerosos productos que utilizamos diariamente.
Y, finalmente, acaba apareciendo en la factura.
Y el gas, cuyo precio en Europa esta cerca de triplicarse, estando ahora en torno a los 70 €/MWh.
EE. UU. e Irán: otro foco de tensión
El otro gran frente que debemos vigilar es la relación entre Estados Unidos e Irán. Y los brazos del pulpo, los Houthies enzarzándose con Arabia Saduita, Hezbollah con Isreal, grupos sirios chiitas contra los demás, y mi amigo Juan cono todo el mundo en el barrio.
Cualquier escalada de tensión en Oriente Medio puede tener una traducción inmediata en los mercados energéticos y, por extensión, en las expectativas de inflación.
Y los mercados tienen una obsesión bastante comprensible con la inflación.
Porque si el petróleo sube demasiado, los bancos centrales pueden tener menos margen para bajar los tipos de interés.
Y cuando los tipos tardan más en bajar, el dinero se encarece.
Y cuando el dinero se encarece, normalmente alguien termina pagando la factura. Tú y yo.
¿Qué debemos vigilar en los mercados?
Aunque hoy sea domingo y las bolsas europeas estén cerradas, el mercado no está completamente dormido.
Durante las próximas horas y, sobre todo, de cara a la apertura del lunes, pondría el foco en:
- DAX IBEX 35 FTSE 100
- S&P 500 Nasdaq Dow Jones
- EUR/USD
- Oro
- Petróleo Gas
- Bitcoin
No se trata de adivinar qué harán mañana.
Eso es precisamente lo que más me interesa evitar cuando hablamos de trading.
Se trata de llegar preparados.
Un trader no necesita saber qué ocurrirá.
Necesita saber qué hará si ocurre.
Y esa diferencia, que parece pequeña, es enorme.
La semana empieza con varias preguntas
¿Continuará la presión sobre el petróleo?
¿Seguirá el dólar fuerte frente al euro?
¿Mantendrán los índices estadounidenses su fortaleza?
¿El IBEX seguirá mostrando resistencia?
¿Volverá el dinero a buscar refugio en el oro?
¿Y Bitcoin? Bueno… Bitcoin seguirá siendo Bitcoin.
Es decir: probablemente hará lo que menos gente espera en el momento menos conveniente.
Por eso conviene observar antes de actuar.
Y mientras tanto…
Es domingo.
Hay que desayunar.
Hay que salir a pasear al perro (Carlitos se llama, yo no se lo puse, le pregunté cómo se llamaba al conocernos y mirándome con esos ojos de persona, me contestó «¿Yo? Carlitos». Como si fuera obvio que tenía que saber su nombre. Y Carlitos entró en mi corazón.
Miraremos al cielo y al mar y a la montaña durante el paseo. Oloremos las buganvillas y las otras flores cuyos nombres ignoro pero que huelen como el paraíso, en nuestro caminar por el paseo marítimo. Y hablaremos Carlitos y yo de la vida, de su pendencia con otro perrito y de sus hembrutas preferidas. Y yo, le contaré cómo les va a mis «pacientes» cuyo trading estoy diagnosticando. Se supone que el secreto profesional no se quiebra por compartirlo con mi perrito, digo yo. Me da paz, mucha paz.
Buenos días.
Nos vemos mañana delante de los mercados. También tengo comentario sobre la economía en general y la del bolsillo, que siendo más pequeña es mucho más importante para todos, en Canal Radio Málaga, a eso de las 10:00, por si quieres escuchar las ideas que Carlitos me ha ido proponiendo en nuestro paseo. Es un crack, este perrillo