El nuevo «pariente» lejano de la familia humana

La familia es una de las obras maestras de la naturaleza (George Santayana)

El nuevo «pariente» lejano de la familia humana

Resulta que tenemos un nuevo pariente en la familia.

Bueno, llamarlo «pariente» igual es ser demasiado generoso: no se parece absolutamente a ninguno de nosotros, no se sienta a la mesa en Navidad y, desde luego, nadie se siente orgulloso de su parecido.

Tal y como relata el divulgador Carl Zimmer en su artículo “Scientists Found a Virus That’s a Tiny Bit Human” (Los científicos descubren un virus que es un poco humano), publicado hoy en The New York Times, los científicos han descubierto que el virus del molluscum contagiosum (un pariente lejano de la viruela) lleva en su código genético un gen que les robó a nuestros antepasados hace unos 100.000 años.

Molluscum Contagiosum

Lo verdaderamente irónico del asunto es que el único elemento que constituye su vínculo de parentesco con nosotros —ese pequeño fragmento de ADN humano llamado BC200— le resulta asombrosamente útil para lo suyo: su reproducción (o, siendo técnicamente precisos, su replicación). El virus no guarda este «recuerdo familiar» por nostalgia, sino porque lo utiliza como una llave maestra para manipular nuestras propias células, reiniciar la producción de proteínas cuando intentamos defenderos e infectarnos con mayor eficacia.

Un claro ejemplo de que, a veces, la herencia familiar puede volverse en nuestra contra de la forma más insospechada.

Resumen de claves científicas del artículo:

  • El hallazgo: Investigadores liderados por Cédric Feschotte (Universidad de Cornell) hallaron el gen humano BC200 dentro del genoma del virus del molluscum contagiosum, un estudio publicado recientemente en la revista Science.
  • El mecanismo: Durante el proceso de infección, los virus a veces empaquetan por error fragmentos de ADN del huésped. En este caso, el error ocurrió hace unos 100.000 años y ha perdurado intacto en el virus debido a su manifiesta utilidad.
  • La ventaja adaptativa: Mientras que en nuestro cerebro el gen BC200 ayuda a regular la síntesis de proteínas, el virus lo aprovecha para evitar que la célula infectada bloquee su maquinaria de replicación.

Conclusión

¿Cuántos parientes más que no conocemos aún tendremos por ahí sueltos? Otros virus, bacterias, plantas, animales y hasta tíos viviendo en Cuenca?

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