Buenos días. Son las 07:40 en Madrid, viernes de cierre semanal, y por fin tengo los titulares delante. Café doble, que hoy la cosa tiene enjundia: dos bancos centrales han enseñado los dientes en menos de 48 horas.

El titular de la madrugada: Japón se harta
El Banco de Japón ha subido tipos hasta máximos de 31 años, con los riesgos inflacionistas al alza. Léelo otra vez, porque es histórico. Hablamos del banco central que ha sido la Bella Durmiente de la política monetaria durante tres décadas, el paladín del dinero gratis, el que parecía que jamás despertaría. Pues se ha despertado, y con dolor de cabeza inflacionista.
Y aquí está lo curioso, mira la pantalla: el USD/JPY sigue clavado en 157,303. ¿Cómo? Japón sube tipos ¿y el yen no se fortalece? Pues por dos razones que conviene entender:
- El diferencial sigue siendo brutal. Aunque Japón suba, la Fed está en modo halcón total (ahora vamos con eso). La diferencia de tipos entre EE. UU. y Japón sigue siendo tan grande que el yen no encuentra alivio.
- El mercado ya lo descontaba. Cuando una subida se espera, el movimiento se produce antes del anuncio, no después. El clásico «compra con el rumor, vende con la noticia».
Mi lectura de economista: que ni siquiera una subida a máximos de 31 años consiga mover al yen te dice hasta qué punto la Fed domina el tablero global. El yen en 157 sigue siendo zona de vigilancia por posible intervención. Ojo.
El otro protagonista: la Fed, «as hawkish as it gets»
Los titulares lo dicen sin anestesia: «Wall Street sobre la subida de la Fed: tan halcón como puede ser» y «La Fed da un giro agresivo tras subir tipos». Es exactamente lo que analizábamos con el dot plot: tipos más altos, más tiempo, y un comité con las garras afiladas.
Pero atención al giro de guion que trae la sesión de hoy…
La reacción: el mercado decide que lo peor ya pasó
Aquí viene lo bueno, y lo que explica la pantalla verde de esta mañana. El titular clave es: «Las bolsas de EE. UU. firman su mejor día desde agosto, los bonos rebotan al disiparse la incertidumbre sobre la Fed».
Y esta es la gran paradoja que todo el mundo debería entender:
La Fed fue durísima… y por eso las bolsas subieron.
¿Contradictorio? Solo en apariencia. Lo que mató a los mercados las últimas semanas no era el miedo a tipos altos, sino la incertidumbre. El «no saber». Una vez la Fed puso las cartas boca arriba —»esto es lo que hay, tipos altos y punto»—, se despejó la niebla. Y a los mercados les da menos miedo una mala noticia clara que una duda eterna. Lo dice un titular sobre UBS en Investing.com: «La Fed sube tipos. ¿Por qué UBS no está preocupado por las bolsas?». Pues por esto: certeza > incertidumbre.
Miremos la pantalla con esta clave:
| Activo | Cotización | Lectura con los titulares en la mano |
|---|---|---|
| EUR/USD | 1,14797 | El euro estable, sin dramas |
| USD/JPY | 157,303 | El BoJ sube y aun así el yen no se mueve — dominio total de la Fed |
| US500 (S&P 500) | 7664,22 | Mejor día desde agosto: la niebla se ha despejado |
| XSPA35 (IBEX 35) | 19790 | El IBEX se contagia del optimismo, firme en zona alta |
| BTC/USD | 77.564 | Rebote sano — vuelve el apetito por el riesgo |
| XBR (Brent) | 99,860 | Por debajo de 100: respiro para la inflación europea |
| XAU/USD (oro) | 4364,10 | Sigue potente — el único que no se cree del todo la fiesta |
El detalle que casi nadie comenta
Fíjate en una cosa que se sale del guion feliz: el oro sigue en niveles elevados, aunque aún le faltan unos 1.200 puntos para llegar a sus máximos históricos (5.600) mientras las bolsas celebran su fiesta. Normalmente, cuando vuelve el apetito por el riesgo, el oro afloja. Hoy no. ¿Qué nos dice esto?
Que hay una parte del dinero —el llamado smart money, el dinero listo— que participa del rebote pero no se fía del todo. Compra acciones para no perderse la fiesta, pero mantiene el oro como póliza de seguro. Con dos bancos centrales subiendo tipos por inflación pegajosa en la misma semana, esa cautela tiene todo el sentido del mundo. El oro es el aguafiestas prudente de esta película.
¿Y a nosotros, desde España, cómo nos afecta?
Bajemos esto al terreno de andar por casa:
- El Brent por debajo de 100 es la mejor noticia del día para tu bolsillo. Menos presión sobre la gasolina y sobre el IPC español, que buena falta nos hace tras el sofocón de agosto.
- La subida del BoJ es una señal global: la era del dinero barato se acaba en todas partes, no solo en EE. UU. Mensaje para hipotecados y para quien piense pedir financiación: los tipos altos han venido para quedarse una temporada.
- El BCE mira todo esto de reojo. Con la Fed dura y ahora Japón sumándose, Europa tiene menos margen para bajar tipos sin castigar al euro. Traducción: no esperes alivio rápido en las hipotecas de este lado del charco.
- Bolsa española contenta: el IBEX en 19.790 se beneficia del clima de «ya sabemos a qué atenernos».
Ojo a lo que viene: el BoE en el punto de mira
Uno de los titulares avisa: «La Fed da un giro halcón tras subir tipos; el BoE, a la vista — qué mueve los mercados». Es decir, el Banco de Inglaterra es el próximo en el escenario. Después de ver a la Fed dura y al BoJ despertando, todos los ojos se posan en Londres. Si el BoE también saca el garrote, quedará confirmado que estamos en una oleada global de endurecimiento monetario. Marca la libra y el FTSE en tu radar.
La moraleja matutina
Semana para los libros de historia: el Banco de Japón despierta tras 31 años y la Fed enseña las garras, y aun así los mercados celebran porque prefieren una certeza incómoda a una duda eterna. La bolsa firma su mejor día desde agosto, el Brent nos regala un respiro inflacionista y el oro, en su papel de escéptico profesional, se niega a bajar recordándonos que la calma es reciente y frágil.
Para hoy: viernes de posible vencimiento de derivados (ojo a la volatilidad del cierre), yen en zona de vigilancia, el BoE en el horizonte y el oro como termómetro del miedo de fondo. Disfruta del verde, pero no te confíes: los bancos centrales siguen en guerra con la inflación, y esa batalla es larga.
Buen viernes y mejor fin de semana. Que los mercados descansan, pero la economía nunca duerme.
Aviso de rigor: análisis general de mercados con fines informativos, no recomendación de inversión. Los mercados suben, bajan y, sobre todo, se ríen de quien cree tenerlos controlados.