Esta es una de esas frases que te dibujan una sonrisa cínica de buena mañana mientras abres el terminal de Bloomberg o echas el primer vistazo a las pantallas de trading. Eduardo De Filippo, con esa maestría italiana para desnudar la condición humana, nos soltó una verdad que, aunque duela, resuena en cada oficina, mesa de tesorería o consejo de administración.
☕ La Trampa del Equipo: ¿Colaboración o Escudo Térmico?
Decía el gran Eduardo De Filippo que «El trabajo en equipo es maravilloso: siempre hay alguien a quien echar la culpa».
Es una frase mordaz, casi cruel, pero si llevas los suficientes años en los mercados o gestionando proyectos, sabes que tiene un fondo de verdad absoluto. En el mundo financiero, donde nos llenamos la boca con la «sinergia» y el «brainstorming», a veces el equipo no es más que un mecanismo sofisticado de dilución de responsabilidad.
La Anatomía del Error Compartido
Cuando una operación sale bien, el éxito tiene mil padres. Todos estuvimos allí, todos aportamos ese dato clave, todos vimos venir el movimiento del oro antes que nadie. Pero, amigo mío, cuando el mercado se gira y nos salta el stop loss en la cara… ahí es cuando la frase de De Filippo cobra vida.
En ese momento, la culpa empieza a rebotar por la sala como una pelota de squash:
- «Es que el analista de macro no previó el dato de empleo.»
- «Es que el de sistemas tuvo un lag en la ejecución.»
- «Es que la estrategia era de consenso, yo ya tenía mis dudas…»
El Valor de la Responsabilidad Individual
Humanizar el trabajo no es solo poner una zona de sofás en la oficina o ser amables en el café. Humanizar es aceptar que el error es parte del proceso. El problema del «trabajo en equipo» mal entendido es que elimina la meritocracia del fracaso. Y si no somos dueños de nuestros fracasos, difícilmente seremos dueños de nuestros aciertos.
En el trading, como en la vida, el equipo debe ser un multiplicador de fuerzas, no un refugio para la mediocridad. La verdadera potencia de un grupo humano no está en tener a alguien a quien señalar cuando las cosas van mal, sino en tener a alguien que te ayude a levantarte mientras asumes tu parte de la carga.
Mi Pronóstico (Humano)
Para este cierre de año y el arranque del 2026, mi consejo es sencillo: Rodéate de personas que no busquen culpables, sino soluciones.
El mercado no perdona, y al final del día, tu cuenta de resultados no entiende de excusas colectivas. Sé lo suficientemente humilde para trabajar con otros, pero lo suficientemente valiente para ser el único responsable de tus decisiones.
Como siempre digo, trabajar en equipo para ser mejores, no para estar más protegidos.
