Una Inversión por Diferencias es una forma de invertir en los mercados financieros que permite acceder a todos los mercados desde una misma plataforma, utilizando una pequeña parte del capital como apalancamiento, con el objetivo de obtener como ganancia la diferencia entre el precio de entrada y el de salida de la operación.
En las Inversiones por Diferencias, cada punto de movimiento del valor representa un euro por contrato, generalmente. Si me pongo largo de un contrato en el IBEX, cada punto que suba gano un euro y cada punto que baje lo pierdo.
El apalancamiento es un término esencial de las Inversiones por Diferencias. Cuando uno invierte en estos productos financieros, no compra el activo subyacente; por ejemplo, si me pongo largo de 1000 Telefónicas con Inversiones por Diferencias, no estoy adquiriendo las acciones, no soy accionista de Telefónica. Simplemente estoy comprando un título al broker que me lo ofrece, cuyo precio de referencia es el de Telefónica en el mercado de valores en este momento y que me permite, si he anticipado correctamente la tendencia del mercado, obtener beneficios rápidamente y habiendo puesto una mínima parte de la inversión como garantía.
En el caso anterior del IBEX, la garantía (el apalancamiento) es del 4% del valor, es decir, si el IBEX está a 7.500 puntos, sólo tengo que colocar como garantía 300 euros y cada punto que el mercado se mueva a mi favor habré obtenido un euro de ganancia. Es importante conocer que es como si hubiera invertido los 7.500 euros que vale un IBEX, pero sólo he necesitado 300 euros para ello.
Por eso son tan populares las Inversiones por Diferencias, fundamentalmente los CFDs, porque actúan como la servodirección de un vehículo, multiplicando el efecto de la inversión.
El riesgo, naturalmente, es el del instrumento subyacente, es decir, si el IBEX cae 300 puntos, habré perdido 300 euros, que es lo que puse de garantía.
