El déficit comercial de EE. UU. y los aranceles en 2025

Por Ana Swanson y Ben Casselman – Publicado en el New York Times, hoy 19 de febrero de 2026 (en la versión online)

Este post es mi resumen divulgativo del artículo, traduciéndolo y resumiéndolo. Las cantidades se han convertido a billones europeos (1 millón de millones, frente a 100.000 millones en EEUU)


Titular:
En 2025, los aranceles de EE. UU. han alterado el comercio global, pero no han logrado revertir la tendencia estructural del déficit comercial. El debate sobre su eficacia sigue abierto.


En 2025, el déficit comercial de Estados Unidos volvió a situarse en el centro del debate económico, especialmente bajo la administración de Donald Trump, que mantuvo su apuesta por los aranceles como herramienta para intentar reducirlo. Según los datos de la Oficina del Censo, el déficit comercial total (bienes y servicios) se redujo levemente respecto al año anterior, alcanzando los 901.000 millones de dólares frente a los 903.000 millones de 2024. Sin embargo, este pequeño descenso se debió únicamente al aumento del superávit en servicios, ya que el déficit en bienes físicos marcó un récord histórico.

Durante el año, las importaciones totales de bienes y servicios crecieron un 4,7%, hasta los 4,3 billones de dólares, mientras que las exportaciones aumentaron un 6,2%, llegando a los 3,4 billones. A pesar de las promesas del presidente Trump de que los aranceles reducirían las importaciones y reactivarían la industria estadounidense, los datos muestran un impacto desigual. Por un lado, los aranceles han provocado una reorganización de los flujos comerciales globales, con algunos países aceptando tarifas del 15% (las más altas en décadas) y otros buscando alternativas para evitar los gravámenes.

En meses como agosto, los aranceles provocaron caídas notables en las importaciones y en el déficit comercial mensual, que llegó a reducirse casi un 24% respecto al mes anterior, situándose en 59.600 millones de dólares. Sin embargo, en otros periodos, el déficit se amplió, especialmente en la primera mitad del año, cuando el déficit acumulado creció más de un 17% respecto al mismo periodo de 2024.

El debate sobre la eficacia de los aranceles sigue abierto. Mientras la administración Trump considera el déficit comercial como una señal de debilidad económica y justifica los aranceles como una medida de emergencia nacional, muchos economistas dudan de que estas políticas puedan eliminar el déficit de manera sostenible. Además, la declaración del déficit como “emergencia” ha permitido al presidente utilizar leyes especiales para imponer aranceles, lo que ha generado desafíos legales y tensiones con socios comerciales clave como Canadá, México, China y la Unión Europea.

En resumen, el artículo del New York Times firmado por Ana Swanson y Ben Casselman destaca que, aunque los aranceles han alterado el comercio internacional y han provocado fluctuaciones en el déficit comercial, no han logrado revertir la tendencia estructural de Estados Unidos a importar más de lo que exporta. El superávit en servicios ha sido el principal factor que ha evitado un aumento mayor del déficit total, mientras que el déficit en bienes sigue creciendo. La política arancelaria ha generado incertidumbre, afectando tanto a empresas como a consumidores, y el debate sobre su eficacia y consecuencias a largo plazo continúa abierto.


Resumen final:
Los aranceles han cambiado el panorama comercial, pero el déficit estructural de EE. UU. persiste. El superávit en servicios amortigua el golpe, mientras el déficit en bienes sigue en aumento.en siendo inciertos.

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