Reflexiones Económicas: Tensiones Fiscales en Japón y el Rumoreado Rescate del Yen – Inspirado en Hiroshi Watanabe

¡Hola a todos! Soy Ramón Morell, y como de costumbre, desde mi rincón en http://www.ramonmorell.com, me despierto con un buen café y me meto a bucear en las noticias que mueven el mundo económico.

Esta mañana, me ha llamado la atención el artículo «Japan Markets on Edge Over Looser Fiscal Policy, Ex-Currency Diplomat Watanabe Says», publicado ayer en Investing.com por Reuters, elaborado por Makiko Yamazaki y Yoshifumi Takemoto.

Está centrado en las declaraciones de Hiroshi Watanabe, exdiplomático de divisas japonés y ex viceministro de Finanzas para Asuntos Internacionales.

Watanabe, con su vasta experiencia en el Ministerio de Finanzas, advierte sobre los riesgos de una política fiscal más laxa bajo el primer ministro Fumio Kishida, en un Japón dominado por el Partido Liberal Democrático.

Es un análisis que me ha hecho reflexionar, y quiero desarrollar algunas ideas aquí, cuestionándolas con una visión macro y un toque lateral, para enriquecer el debate. Vamos paso a paso.

Primero, el corazón del planteamiento de Watanabe, tal como lo presentan los autores del artículo: los mercados japoneses están «al borde» por señales de un mayor gasto público en defensa, infancia e industrias como semiconductores, lo que podría elevar el déficit fiscal para 2025.

Él critica cómo esto erosiona la disciplina fiscal en una economía aún marcada por la burbuja de los 80, donde los estímulos fallaron en impulsar la demanda real . Totalmente de acuerdo en que es un tema espinoso –Japón, con su deuda alta financiada por programas masivos en los 90, no puede permitirse ineficiencias–. Pero, desde mi perspectiva macro, cuestiono si esta «laxitud» es solo un riesgo o una necesidad en un mundo post-pandemia.

¿Y si, lateralmente, vemos estos déficits como un catalizador para un «renacimiento» económico, atrayendo inversiones en producción nacional ante las batallas guerras arancelarias globales?

Watanabe urge coordinación entre las políticas para generar inflación, y yo lo amplío: en un ciclo global de incertidumbre, esto podría posicionar a Japón como refugio inversor, con su mercado de 124 millones de habitantes como base sólida.

Las conclusiones del artículo son cautelosas: Watanabe predice que la estabilidad política del PLD podría tentar a un mayor gasto, pero amenaza la estabilidad financiera a medio plazo, especialmente con herramientas monetarias limitadas.

Es un diagnóstico astuto, pero lo cuestiono por su pesimismo lineal –ignora cómo las reformas estructurales podrían transformar las presiones deflacionistas en oportunidades .

Pensamiento lateral: imagina la deflación no como enemigo, sino como una red de seguridad para innovaciones en IA y renovables, creando un ecosistema no lineal de crecimiento.

Esto me recuerda algunos debates históricos sobre el mercantilismo, donde acumular sin producir real no funciona; Watanabe lo sabe bien, pero ¿no sería fascinante ver esta «laxitud» como pivote para una economía más verde?

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