Primero moldeamos las herramientas y luego las herramientas nos moldean a nosotros.

McLuhan lo vio venir hace décadas, pero creo que ni él imaginaba que el siguiente gran moldeador iba a ser miles de servidores en una nave industrial de Virginia que nos responde con educación mientras planea discretamente cómo hacernos prescindibles.

Antes éramos nosotros los que decidíamos qué escribir, cómo resolver un problema, incluso cómo perder el tiempo (elegíamos mal, pero lo elegíamos).

Ahora abrimos ChatGPT/Copilot/Claude/Grok y en tres segundos tenemos:

  • Un plan de negocio
  • Un artículo de LinkedIn motivacional
  • Una estrategia de contenidos para los próximos seis meses
  • Y de propina, el guion de nuestra vida si hubiéramos tomado mejores decisiones

Maravilloso, ¿verdad?

Ya no pensamos, “optimizamos el pensamiento”.
Ya no escribimos, “generamos output”.
Ya no creamos, “iteramos prompts”.

Lo más irónico (y aquí viene la parte que duele con una sonrisa):
La gente que más presume de “dominar la IA” es la que más ha cambiado su forma de trabajar para adaptarse a lo que la máquina espera.
Prompt engineering de día, servidumbre digital de noche.
Antes temíamos que las máquinas pensaran por nosotros; ahora competimos por ver quién le escribe el prompt más sumiso.

Y mientras tanto, el cerebro humano —ese órgano que tardó millones de años en aprender a dudar, a divagar, a tener ideas estúpidas que luego resultan geniales— se está atrofiando suavemente, como un músculo que ya no levantamos porque hay una polea eléctrica.

Así que sí, la frase sigue vigente.
Solo que ahora la herramienta no es un martillo ni una rueda.
Es un espejo muy educado que nos devuelve la versión más eficiente, más pulida y menos humana de nosotros mismos… y nos cobra el cumplido con nuestros datos.

¿Progreso?

Claro.

Solo que a veces me miro al espejo (el de verdad, no el de 175 tokens por minuto) y me pregunto si el que me devuelve la mirada sigue siendo yo… o ya es solo la versión 1.2 optimizada por gradient descent.

Buen día, humanos residuales. 😏

Deja un comentario