Aquí voy a explicarte por qué constituir sociedades en el extranjero es tan importante para la actividad internacional.
Constituir una sociedad en el extranjero permite a tu negocio tener presencia legal en otras jurisdicciones, lo que facilita la interacción con los mercados y clientes locales. También proporciona acceso a clientes, proveedores y grupos de talento extranjeros, aprovechando así economías de escala y crendo una base de clientes más sólida.
Pero eso no es todo. Constituir una sociedad en el extranjero también permite beneficiarse de regímenes fiscales preferentes y/o incentivos financieros disponibles en determinados países, así como de una gestión más eficaz del riesgo cambiario. Además, puede proporcionar una mayor protección de tus derechos de propiedad intelectual y ayudarte a reducir los costes empresariales.
Por último, si se hace bien, la constitución de sociedades en el extranjero puede ayudar a optimizar las oportunidades de planificación fiscal global, permitiéndote sacar el máximo partido de tus inversiones tanto a nivel local como internacional.
¿Listo para dar el paso? Hablemos. Me encantaría compartir contigo nuestro conocimiento y experiencia en la creación y mantenimiento de sociedades en el extranjero, optimizando los impuestos.
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